jueves, 25 de agosto de 2011

Trafico ilegal de armas en Argentina


En los últimos años nuestro país  ha mejorado progresivamente su política de control y tráfico de armas. Aún así, al igual que el resto de los países de la región, el mercado ilegal de armas sigue siendo un problema significativo, sobre todo por su estrecha vinculación con factores estructurales tales como la inequidad, el aumento de la violencia social y la consolidación del crimen organizado.

En los últimos años Argentina ha dado pasos importantes en el control del tráfico de armas, cambiando también los paradigmas de abordaje de la problemática e incluyendo nuevos factores en las acciones del gobierno.
En todos los casos el manejo de cifras y porcentajes relativas a la totalidad de usuarios y cantidad de armas registradas debe efectuarse con cautela, ya que estos datos tienden reflejar sólo una porción de las armas y usuarios realmente existentes. Un artículo titulado “Muchas armas legales, y muchas más todavía truchas”, publicado por Carlos Rodríguez en el diario Página/12 el 9 de julio de 2006, da a conocer que por cada arma legal registrada existe al menos una más que circula clandestinamente en el mercado ilegal, es decir que la proporción del comercio legal en la totalidad del mercado de armas es de 50% aproximadamente. Se estima que en la Argentina circulan dos millones y medio de armas.
Las fuentes del mercado ilegal de armas son variadas. Entre las principales se encuentran los robos a arsenales de las fuerzas armadas, depósitos policiales o judiciales, casas de particulares y la venta efectuada ilegalmente por funcionarios corruptos. 
Al parecer, el contrabando ilegal de armas no tendría una importancia significativa en relación a la cantidad total de armas y municiones. Debido a  que Argentina tiene capacidad de abastecer su propio mercado negro de armas, el tráfico se da principalmente  desde nuestro territorio  hacia países limítrofes, especialmente Paraguay y Brasil.
El destino de un arma recién ingresada al circuito ilegal es incierto. Muchas de ellas son revendidas, alquiladas o subalquiladas para ser utilizadas en un hecho puntual o en el contexto de una banda organizada. También pueden terminar en alguna armería clandestina. En muchos casos llegan a manos de ciudadanos comunes que simplemente las adquieren porque son más baratas o porque no están dispuestos a afrontar el tiempo y los costos impuestos por el RENAR. En todos los casos el precio varía dependiendo del historial de utilización y del tipo de armas.


En mi opinión, el uso ilegal de armas de fuego puede ser una fuente muy importante en cuanto a la inseguridad de la sociedad hoy en día, ya que cualquier robo o delito que se realice, se lleva a cabo con este elemento tan peligroso y de riesgo para todos. A esto debemos sumarle que las personas que las tienen bajo su poder, no siempre son conscientes de la responsabilidad con la que este objeto debe utilizarse y en qué situaciones. Por esta razón es que actualmente hay tantas muertes y víctimas a causa de su mal uso. 
Por otro lado, como bien sabemos, si el tráfico de armas aumenta cada vez más, el problema está en quienes realizan este delito, que deberían respetar la ley y no hacerlo, pensando en todo lo que esto puede causar. También, el control para que esto no suceda, claramente está fallando, y es por eso que debemos replantearnos como sociedad si realmente es esto lo que queremos para nuestro futuro, o si optamos por empezar a hacer las cosas bien y cumplir con lo que se debe, porque algún día hasta podemos llegar a ser nosotros mismos las víctimas de quienes no son responsables de sus actos. 

jueves, 18 de agosto de 2011

Venta de alcohol a menores

La policía y la Municipalidad lanzaron un plan que contempla la concientización a través de folletos y de inspecciones al ingreso y salida de boliches. Los propietarios de estos lugares también adhieren al programa.
La po­li­cía  ini­ció un plan con­jun­to con el Mu­ni­ci­pio a los efec­tos de con­tro­lar el con­su­mo y ex­pen­dio de be­bi­das al­co­hó­li­cas a me­no­res de edad, así co­mo tam­bién en lo que res­pec­ta a la in­ges­ta de dro­gas.
Una reu­nión con los pro­pie­ta­rios de con­fi­te­rías y pubs, don­de se in­for­mó acer­ca de la le­gis­la­ción vi­gen­te en la ma­te­ria, mar­có el ini­cio de las ac­cio­nes a la que se su­mó la en­tre­ga de fo­lle­tos, in­di­can­do la pro­hi­bi­ción de ven­ta de al­co­hol a me­no­res, a su­per­mer­ca­dos, al­ma­ce­nes y kios­cos. 
“Esa reu­nión con pro­pie­ta­rios de pubs y con­fi­te­rías fue pa­ra re­fres­car­les la me­mo­ria acer­ca de la le­gis­la­ción que tra­ta so­bre el ex­pen­dio pro­hi­bi­do de be­bi­das al­co­hó­li­cas a me­no­res de 18 años, la pro­hi­bi­ción de ad­mi­sión a los me­no­res de edad en es­pec­tá­cu­los pú­bli­cos y so­bre la per­ma­nen­cia de per­so­nas en es­ta­do de ebrie­dad en los lo­ca­les”, in­di­có el sub­co­mi­sa­rio Luis Po­lak. 

Así se or­ga­ni­za­ron ope­ra­ti­vos de con­trol pa­ra an­tes del in­gre­so y a la sa­li­da de las con­fi­te­rías.Pos­te­rior­men­te se reu­nió con el in­ten­den­te Eduar­do Mar­tí­nez y con el di­rec­tor de Se­gu­ri­dad, Gui­ller­mo Gó­mez, por­que la po­li­cía aten­dió la in­quie­tud de los due­ños de las con­fi­te­rías, quie­nes le in­di­ca­ron que mu­chos chi­cos lle­gan al­co­ho­li­za­dos a es­tos lu­ga­res por­que con­su­men an­tes de in­gre­sar.
Por lo que, jun­ta­men­te con la Mu­ni­ci­pa­li­dad, la po­li­cía vi­si­tó al­ma­ce­nes, kios­cos y su­per­mer­ca­dos in­for­ma­ndo so­bre la pro­hi­bi­ción de ven­der al­co­hol a me­no­res ade­más de en­tre­gar un fo­lle­to con la re­gla­men­ta­ción vi­gen­te que mu­chos co­mer­cian­tes ex­hi­ben en la ca­ja de sus ne­go­cios.Al ser con­sul­ta­do so­bre la com­pe­ten­cia de es­te ti­po de con­tro­les, fun­da­men­tal­men­te en los kios­cos, que en los pue­blos sue­len ser los lu­ga­res don­de los jó­ve­nes tie­nen ma­yor ac­ce­so a be­bi­das al­co­hó­li­cas, Po­lak sos­tu­vo que “a la po­li­cía, me­dian­te el Có­di­go de Fal­tas, le com­pe­te con­tro­lar que es­to se cum­pla. Así co­mo tam­bién es­tá es­ti­pu­la­do con­tro­lar cuan­do al­gún ma­yor com­pra al­co­hol y se lo da a un me­nor. Es res­pon­sa­bi­li­dad de la po­li­cía y te­ne­mos el apo­yo de la Mu­ni­ci­pa­li­dad, que con sus or­de­nan­zas, con si­mi­li­tud al Có­di­go de Fal­tas, que nos dan apo­yo lo­gís­ti­co y de per­so­nal. Es un tra­ba­jo con­jun­to el que ha­ce­mos”. 
Po­lak di­jo que, a pe­sar del po­co tiem­po trans­cu­rri­do des­de que se co­men­zó con los con­tro­les, se no­to una me­jo­ría en cuan­to a la no ven­ta a me­no­res así co­mo tam­bién en la con­duc­ta de los jó­ve­nes. 
Se afec­ta­ron al­gu­nos po­li­cías para que se ubiquen en lu­ga­res es­tra­té­gi­cos, co­mo pue­den ser las ba­rras de los bo­li­ches, quienes com­pro­ba­ron que los bar­man “pi­den la edad, el do­cu­men­to. Y, por la fa­mi­lia­ri­dad pro­pia del pue­blo, tam­bién los due­ños sue­len sa­ber quié­nes son ma­yo­res de edad. Eso es­tá bas­tan­te con­tro­la­do y no­so­tros no que­re­mos re­pri­mir si­no pre­ve­nir”, ase­gu­ró.
Los co­mer­cios ex­hi­ben una no­ta en­via­da por el Mu­ni­ci­pio don­de pue­de leer­se que la di­rec­ción de Se­gu­ri­dad y la po­li­cía de la Pro­vin­cia re­cuer­dan que la ley pro­vin­cial 8431, Tex­to Or­de­na­do 2008, Ley 9444 Có­di­go de Fal­tas de la pro­vin­cia de Cór­do­ba, pro­hí­be el ex­pen­dio de be­bi­das al­co­hó­li­cas a me­no­res de 18 años.

CONCLUSION: este tema es muy complicado de poder de alguna forma “solucionarlo” ya que todo boliche, con lo que mas factura es con el dinero que los consumidores de alcohol le dejan. Los kioscos, supermercados, etc. también hacen un buen negocio con esto ya que lo venden mas barato que lo que sale adentro de un boliche y obviamente siempre conviene. Esta todo bien hasta acá, pero muchos chicos, no saben lo peligroso que es tomar alcohol adentro de un boliche ni los daños que este puede causar, y así todo lo toman. A todos los adolescentes nos gusta divertirnos y pasarla bien, pero hay que saber que no siempre con alcohol uno se divierte y no siempre se llega a lo mejor y que hay legalmente una ley que afirma “QUE ESTA PROHIBIDA LA VENTA DE ALCOHOL A MENORES DE 18 AÑOS “es decir que, consumiendo esto, estamos violando una ley, es decir que estamos haciendo algo ilegal, por mas mínimo que para muchos sea.
Otra cosa para agregar, es que para los que venden esto a los menores, claramente son inconscientes, porque no saben lo que están haciendo, y el daño que les pueden llegar a causar a estos


jueves, 11 de agosto de 2011

Cada día hay mayor cantidad de droga circulando en el país.



Desde que la justicia federal de Salta pidió más radares en el espacio aéreo de la frontera con Bolivia, por la “lluvia de cocaína” (fardos arrojados desde aviones en los montes salteños), parece haber crecido el tráfico de la droga por vía terrestre: en una jurisdicción donde se secuestran, en promedio, 1.000 kilos de cocaína por año (algo más de 80 por mes), sólo en mayo pasado se incautaron 200 kilos . Y la cifra viene en aumento. Esto lo certifica el juez federal de Orán, Raúl Juan Reynoso, en cuya jurisdicción están los pasos fronterizos de Aguas Blancas (frontera con Bermejo, Bolivia), y el de Salvador Mazza (frontera con San José de Pocitos, Bolivia). Durante una entrevista con Clarín , el juez afirmó que “ cada día hay mayor cantidad de droga circulando en el país ”.
Los narcos están utilizando más el paso de Aguas Blancas. En este paso fronterizo aumentaron últimamente los secuestros de cocaína. Allí, Gendarmería tiene fosas para revisar íntegramente los vehículos y la Aduana cuenta con un escáner móvil. Pero aún así los narcos traen droga oculta en vehículos. Ahora la Gendarmería va a recibir un equipamiento especial para ver qué hay en el interior de los camiones cisterna.
Las modalidades mas utilizadas son : Los “camellos” que adosan la droga a sus cuerpos, los “capsuleros” (que tragan cápsulas de cocaína) y las mujeres que llevan la droga en la vagina. Otra forma es la de empapar con cocaína líquida las prendas de vestir. Hay quienes viajan y esconden la droga entre los asientos, el baño y los tachos de basura de los colectivos. Están los cargamentos encapsulados en los vehículos en lugares como el tanque de nafta, las puertas, los zócalos y el techo. En un camión cisterna se secuestraron 200 kilos de cocaína. Después están aquellos que por medio del monte usan caballos y mulas, o motos.
El trafico general aumento .Cada día hay mayor cantidad de droga circulando en el país, y más procedimientos. Y es aquí, en el norte, donde se detectan los modus operandi . Por ejemplo, los primeros casos de cocaína negra con la que se fabrican las partes laterales de valijas y maletines se detectaron aquí, y también el tráfico en pañales para bebés.
La cocaína proveniente de Bolivia se distribuye de la siguiente manera: hasta un kilo queda en la región. Los cargamentos de hasta 50 kilos van para el centro del país como Córdoba, Rosario o Mendoza. Los más grandes pasan a Buenos Aires, donde se acopia para distribuirla en el lugar o enviarla al extranjero. Aquí, la mayoría de los secuestros los hace Gendarmería (80%), seguidos por Aduana (15%) y la Policía de Salta (5%).
http://www.clarin.com/policiales/mayor-cantidad-droga-circulando-pais_0_494350648.html
Conclusión:
En este último tiempo, la consumisión y el tráfico de drogas en nuestro país, aumentó notablemente. Argentina ya no es un país de tránsito si no que, se convirtió en uno de los principales consumidores, y estas sustancias se van distribuyendo cada vez más por todo el territorio de nuestro país. Esto, a su vez, genera un desborde en los controles tanto aduaneros como de gendarmeria, y policiales, y es uno de los factores mas grandes por los cuales la droga circula cada vez más "libremente" por nuestro país. Otro factor importante que ayuda a que no sean descubiertas, son las distintas formas de traficarlas, que cada vez van aumentando más y en formas más complejas e imaginables, que se tornan más difíciles de descubrir.
Es lamentable tener que aceptar que la droga ya es algo "común" en nuestra sociedad y muy difícil de ponerle fin, ya que cada vez aumenta más la cantidad de consumidores, y a su vez, la droga que además de ser transitada, queda dentro de nuestro país.