jueves, 7 de julio de 2011

Ferias clandestinas.

En Capital se multiplican cada vez más los puestos de ropa, calzado, discos, películas y equipos de música, entre otros productos que se comercializan. La Salada, la megaferia enclavada en Lomas de Zamora, crece sin pausa. ¿Cómo lo hace? Primero, multiplicando puestos en diferentes puntos del país: hoy ya son unos 180 los puntos de venta que se proveen de este shopping ilegal a cielo abierto. La novedad es que los desprendimientos llegaron a la Ciudad de Buenos Aires, donde hay una decena de ferias bautizadas "Saladitas".La feria La Salada, catalogada por la Unión Europea como "emblema" del comercio ilegal, surgió hace 16 años cuando un pequeño grupo de ciudadanos bolivianos se instaló a vender ropa importada y comida a la intemperie. Desde entonces la feria no paró de crecer: ocupa unas 20 hectáreas y hay unos 15.000 puestos de venta ilegal de ropa, calzados, discos, películas, equipos de música, entre muchos otros rubros. La mayoría de los puestos se distribuyen entre tres grandes galpones y otros están afuera, debajo de puestos armados con maderas y chapas, lo largo de 15 cuadras a la orilla del riachuelo.
Según los informes de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, el conurbano bonaerense, la tierra más fértil para sembrar estos emprendimientos, sólo en el rubro textil cuenta con 66 puestos nutridos por La Salada.La novedad es que estas ferias textiles provistas de ropa falsificada o de procedencia incierta comenzaron a instalarse sin problemas en la Ciudad de Buenos Aires, a pocas cuadras de la Casa Rosada.

La Unión Europea calculó el año anterior que La Salada moviliza, sólo en textiles, unos 9 millones de dólares por semana y que unas 20.000 personas compran cada vez que se pone en marcha la feria.
En ese extenso informe expresó su preocupación por el crecimiento de este "emblema mundial del comercio y la producción de mercadería falsificada" y pidió "enfocar actividades y recursos en la lucha contra la falsificación".
Por el contrario, este paraíso de la ilegalidad no sólo no logra encaminarse a la formalización sino que encontró la manera de expandirse como un pulpo de mil brazos.


http://www.lanacion.com.ar/1015901-la-salada-llega-a-buenos-aires

Para cerrar con esta información, creo que la mayoría sabíamos de la existencia de estas "ferias o saldas" ya que las mismas hoy en día, están por todas partes y también, todos alguna vez consumimos indumentaria de estos lugares, quizás sin saber que era ilegal, sin esa intención, solo porque que la ropa, la podemos conseguir más barata a diferencia de la de marca. Claramente, para estas " grandes empresas de ropa ilegal" es buen negocio, por todo lo que venden por semana, mes o años y por las ganancias que se quedan y seguramente que para nosotros también, ya que compramos más de una prenda o calzado, a precios económicos. Viendo de este punto de vista, no estaría mal, pero la mayoría de la gente no sabe que comprar en ese tipo de lugares tiene un nombre, tan simple y claro como ILEGALIDAD. Es decir, que lo que estamos consumiendo no es apto para venta pública, ya que no sabemos de dónde viene, no sabemos si es robado, ni tampoco tenemos idea de la explotación infantil o también de mujeres y hombres grandes que hay de por medio, las condiciones de estas personas que trabajan en eso, son terribles, y por hacer el trabajo de cocer les dan algo mínimo como “sueldo”. Otra cosa que hay que resaltar, es que a veces por comprar más barato, nos termina saliendo más caro al final, ya que la ropa de ahí es baja tanto en precio como en calidad. Para que esto cambie, se tendrían que fundir todas estas ferias, y por empezar que la gente entienda que es ILEGAL. Para cambiar el pensamiento de un mundo o más a nuestro alcanzo, de una ciudad, se empieza por uno mismo.

1 comentario:

  1. FIJATE LAS FLATAS DE ORTOGRAFIA EN LA OPINION.
    DESPUES DEBERIAS AMPLIAR LA IDEA DE PORQUE NOS TERMINA SALIENDO MAS CARO COMPRAR AHI Y PORQUE O COMO ES QUE SE DEBEN FUNDIR LAS FERIAS.

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